Si quieres que la piel de tu rostro se mantenga bonita y sana tienes que hidratarla a diario. Elegir bien la crema hidratante es fundamental. No te pierdas nuestros consejos y nuestra selección de cremas.

La hidratación es el paso más importante para tener una piel bonita y sana. La piel actúa como una barrera frente a las agresiones externas. Y por eso hay que cuidarla a diario. Además, te va a acompañar toda la vida. Y por mucho maquillaje que uses, si no la cuidas no lucirá perfecta.

En tu rutina de belleza diaria no puede faltar una crema hidratante adecuada para tu piel. Pero, ¿cuál elegir?

1. Cómo es tu piel
En primer lugar, elige una crema hidratante adecuada para tu piel: seca, grasa, mixta o normal. El tipo de piel suele acompañarte toda la vida, pero puede cambiar por temas hormonales, medicación, paso del tiempo… Así que permanece atenta siempre a lo que tup piel te dice: ¿la notas tirante a lo largo del día? Es síntoma de que tu piel no está lo suficientemente hidratada.

2. Fíjate en su aspecto
También es importante que a la hora de elegir tu crema hidratante te fijes en el aspecto de la piel de tu rostro. ¿Tienes manchas? ¿Los poros muy dilatados? ¿Notas las primeras líneas de expresión? ¿Ya tienes arrugas marcadas? La crema hidratante, además de hidratar, te puede ayudar a combatir todos estos signos.

3. Hidratación con un plus
Por otra parte, resulta conveniente que en la hidratante diaria busques un plus, por ejemplo, que te proteja del sol (en caso contrario, deberás aplicar un protector, incluso en invierno) o de la contaminación (si vives en una gran ciudad). Tu crema hidratante puede ser también un tratamiento anti-edad, con una fórmula que mitigue las arrugas o te ayude a luchar contra la flacidez.

4. Y la aplicación
¿Estás segura de que te aplicas correctamente tu crema hidratante? Por si acaso, te recordamos que siempre debes aplicar sobre el rostro limpio. Si utilizas sérum, después de éste, y antes del protector solar o de la base de maquillaje.

No cojas demasiada cantidad, en general, con un tamaño que equivalga a un guisante bastará para el rostro. Aplícala también en el cuello. En un par de minutos, podrías aplicarte tu base de maquillaje.

Fuente:www.mujerhoy.com