Países de la región Centroamericana en el grupo con la peor infraestructura, Guatemala ocupa el puesto 100 en ranking del Fondo Económico Mundial. ¿Qué debe considerar el país para lograr Asociaciones exitosas?

La infraestructura es la piedra angular del bienestar económico y social de un país, ya que sustenta el transporte eficiente de personas y productos; suministra servicios esenciales como agua, saneamiento y electricidad; provee espacios para la educación, salud y funciones judiciales y hace posible el comercio, el entretenimiento y el ocio. Siendo así, el nivel de calidad de vida de los habitantes en un país, gira en torno al nivel de calidad de infraestructura con el que cuente.

Los países de la región centroamericana, a excepción de Panamá,  figuran entre las economías con la peor infraestructura del planeta, en el ranking de infraestrutura del Foro Económico Mundial (FEM), por factores como la ineficiente e insuficiente inversión, una mala planificación y gestión de la infraestructura, la baja capacidad de ejecución de proyectos y la concepción antigua de que el papel de Estado debe ser el de encargarse de planificar, ejecutar, administrar y regular la infraestructura de los países.

Guatemala se coloca en la posición 100 de 137 países evaluados en este ranking

Un reciente análisis de EY apunta a que el mejoramiento de la infraestructura puede ser una realidad con alianzas público-privadas (APPs). Una APP, es un acuerdo de largo plazo entre el Sector Público y un Inversionista Privado, para la construcción de obras o  la prestación de servicios, en el cual el Inversionista Privado asume un rol importante en la administración y mitigación de los riesgos del proyecto y en donde el pago al Inversionista está ligado al cumplimiento de predeterminados estándares de servicio.

De acuerdo con Luis Artavia, Socio Director de Transacciones y Gustavo Ortiz, Director de Infraestructura para EY Centroamérica y República Dominicana, en Guatemala como el resto de la región centroamericana, todavía se ve alguna resistencia al cambio, sustentada entre otros, en temas ideológicos y desconocimiento de todas las ventajas que puede traer el sector privado en el suministro de infraestructura.

Sin embargo, Guatemala ha dado un paso importante con el lanzamiento de al menos 6 proyectos de indudable importancia para el país, incluyendo: proyectos en infraestructura de interconexión terrestre, modernización y ampliación de infraestructura aérea; movilidad urbana y otros que están en proceso de factibilidad. Actualmente se está licitando la construcción de la primera carreta por medio de APP.

“Muchas veces se nos olvida que la inversión en infraestructura no solo conlleva importantes ahorros en gasto de combustible, contaminación y tiempo de la ciudadanía, sino que también produce un importante efecto en el crecimiento económico a largo plazo. Debido a ello, hoy el gobierno guatemalteco tiene el desafío de lograr el inicio de la ejecución exitosa de los proyectos que tiene en cartera, detalló Artavia.

Para Ortiz, entre los retos de Guatemala está la socialización del proyecto con las comunidades involucradas, lograr la aprobación legislativa, atraer el máximo número de inversionistas a los concursos,  y lograr que la banca local e internacional se interese por financiar los proyectos.

En los últimos años la participación privada en la inversión de infraestructura en Latinoamérica ha representado un 40%, donde las Asociaciones Público-Privadas cada vez juegan un papel más relevante para la participación del sector privado en el diseño, construcción, financiamiento, operación y mantenimiento de infraestructura.

El avance en la calidad de la infraestructura que presentan países como México, Colombia, Perú, Chile y Brasil, se debe en gran parte a que han podido diseñar modelos exitosos de APPs para la participación privada en el suministro de infraestructura.

¿Cómo lograr una APP exitosa?

Para incentivar el desarrollo de las APP, lo primero es dar a conocer a la ciudadanía y a las instituciones del Estado, las ventajas que traen los APP como mecanismo de suministro de infraestructura.

Para que un proyecto de APP sea exitoso, se tiene que estructurar buscando cuatro objetivos principales, todos de igual importancia.

  1. Satisfacer las necesidades y expectativas de la ciudadanía: La ciudadanía es por y para quien, se crea una asociación de este tipo. El conocimiento de sus características, necesidades y expectativas, son claves para el éxito del proyecto, pues son los que finalmente deciden la demanda del proyecto, de la cual depende su viabilidad financiera.
  2. Solución técnicamente eficiente: se tienen que alcanzar los requerimientos técnicos mínimos que hacen que el proyecto cubra eficientemente las necesidades que el proyecto busca satisfacer. Se tiene que tener siempre en cuenta que la solución a diseñar, debe de estar dentro de un presupuesto que haga que el proyecto sea comercialmente viable.
  3. Su viabilidad comercial: los riesgos del proyecto y su rentabilidad, tienen que ser atractivos para que un Inversionista Privado tenga interés en desarrollar el proyecto. La regla es que el riesgo debe de quedar en la parte que puede administrarlo de la mejor manera y al menor costo. El proyecto a desarrollar, más que un proyecto de ingeniería o servicios, es un negocio, y como todo negocio, tiene que ser comercialmente viable para que pueda implementarse exitosamente.
  4. Su bancabilidad: las entidades financiadoras tienen que estar de acuerdo con la distribución de riesgos y las condiciones del proyecto a financiar. Es importante siempre recordar que sin financiamiento no existe proyecto, no importa que tan bueno sea técnicamente el proyecto. Dado que un proyecto de infraestructura al momento de buscar su financiamiento no está construido ni operando, el financiamiento se basa en gran parte en los estudios de factibilidad.