En el marco de la Conmemoración del Día Internacional de la Niña, se llevó a cabo el martes 10 de octubre un conversatorio organizado por Plan Internacional y Empresarios por la Educación con el apoyo de Fundación Fe y Alegría, Gran Campaña Nacional por la Educación y ONCE.

El conversatorio se centra en los desafíos, las brechas y el potencial de las niñas y adolescentes en Guatemala para completar su educación, un factor de alto impacto en sus vidas y en el desarrollo del país.  De 15.4 millones de habitantes La población de niñas adolescentes era de 11.6%.

Por más de una década, Plan International ha presentado evidencias de que los derechos de las niñas son importantes y que se requiere de la acción mundial para garantizar que las niñas reciban el apoyo que necesitan, especialmente a través de una educación de calidad, para que puedan desarrollar todo su potencial.

POBLACIÓN Según los datos más recientes, en Guatemala hay 2,941,373 niñas de 0 a 14 años que constituyen el 20.5% del total de la población. Si se amplía al rango de edad de 15 a 19, se eleva al 26% (3,737,061): De cada 100 personas en el país, 26 son niñas y jóvenes entre los 0 a 19 años. Y si se compara con el total de población femenina, constituyen el 51%, es decir, de cada 100 personas del sexo femenino, 51 son niñas y jóvenes.

EDUCACIÓN El índice de analfabetismo es prácticamente el doble en mujeres 15 a 24 años, 24.4% y en hombres 12.5%. La brecha en la Tasa Neta de Escolaridad entre niños y niñas pasó de 1996 a 2009 del 7 al 2% esta brecha es sobre educación primaria y no se refleja en la calidad y culminación escolar.

POBREZA El 54% de la población es pobre o extremadamente pobre, a partir de la pobreza que enfrentan las familias, se prioriza la inversión educativa y alimentaria de las niñas respecto a los niños, relegando a las niñas de una alimentación balanceada y de la culminación de la escuela primaria y secundaria básica respecto a los niños.  Ello se traduce en variabilidad en las oportunidades de estudiar, participar desarrollar habilidades y ser tomadas en cuenta a nivel familiar, comunitario y en el país.

Aunque hay mujeres muy destacadas en diversos ámbitos, aún hace falta avanzar para que tengan todas las oportunidades de estudiar para superarse y llegar a tener una profesión que le brinde oportunidades sociales y económicas.