Esta es una pregunta que todos los conductores y propietarios de vehículos, deberían saber.  ¿En qué momento debo cambiar las llantas de mi vehículo?

No hay un kilometraje exacto, pero en promedio cada 20.000 kilómetros se debe pensar en hacer el cambio. Desde luego, si en las revisiones ocasionales se detectan desgaste excesivo, irregular, rajaduras, hay que proceder al cambio de inmediato.

No hay un kilometraje exacto,  pero en promedio debería de ser 20,000 kilómetros hay indicadores que nos dan algunos parámetros de  la durabilidad de una llanta y se promedia en kilometraje, sin embargo, existen varios factores que entran al escenario y que pueden alargar la vida útil de la llanta o sencillamente disminuirla. Esto depende de factores como la marca, el tipo de vehículo, el terreno en el que normalmente se usa y de los hábitos de manejo.

La vida útil de una llanta no sólo depende de su nivel de desgaste. aunque no hayan recorrido un kilometraje elevado; ya sea por el poco uso que vehículo o por cualquier otra circunstancia, Las llantas están diseñados para funcionar idealmente por un máximo de 5 años; es importante saber que manejar con llantas que superen éste tiempo puede poner en riesgo tu seguridad.

¿Como saber la fecha de fabricación?

El DOT (Departamento de Transporte por sus siglas en inglés), nos brinda información acerca de la fecha de creación de nuestra llanta y así podemos determinar cuando ya no puede servirnos; en el costado de tu llanta encontrarás las siglas el DOT, este es un requerimiento que toda llanta debe tener para cumplir con los requisitos de comercialización y está conforma por 3 puntos:

1) Primer grupo de dígitos – Código de Planta y Fabricante y Tamaño de la llanta.

2) Siguientes 4 dígitos – Símbolos opcionales utilizados por el fabricante para identificar otras características significativas.

3)  Últimos 4 dígitos – Indican la semana y el año de producción.

Las llantas caducadas

Las llantas están hechas de una serie de materiales que con el tiempo pierden su elasticidad, y esa elasticidad es la que en buena medida permite que nos agarremos al terreno; el envejecimiento del caucho puede variar dependiendo de las condiciones a las que se haya sometida la llanta, algunas condiciones pueden hacer que la llanta caduque antes.

En todo caso, se considera que una llanta usada que tenga más de cinco años de edad es un llanta que se puede tirar a la basura, por muy profundo que tenga el dibujo de su banda de rodadura y por muy limpio de cortes que lo veamos, cuando la llanta pierde elasticidad, se endurece, y si se endurece, no se agarra al asfalto e incluso puede ser que se le rompa la estructura al rodar, lo que puede provocar graves accidentes.

Indicadores de desgaste

Es importante que consideres que los neumáticos pueden desgastarse de forma irregular por muchos motivos –principalmente por llevar unas presiones inadecuadas, pero también por una dirección desalineada o unas cotas de suspensión desajustadas, se puede encontrar el caso  que una parte de la banda de rodadura esté lejos de ese límite de 1,6 mm, mientras que en otra se alcance o incluso se supere.

Localizar un desgaste irregular a tiempo puede alertarnos de un problema en la alineación  de las ruedas o en los amortiguadores, además de avisarnos de que ha llegado el momento de rotar las ruedas de posición, alargando así su vida útil.

Sin importar que tan nuevas se veas las llantas, debes revisarlas constantemente tanto en los indicadores de desgaste como en la fecha de fabricación; es por tu seguridad.

Para tomar nota

Inflado Insuficiente: Una llanta sin el aire suficiente causa el desgaste irregular de los bordes externos.

Sobre inflado: Una llanta con más aire del necesario provoca que el centro de la llanta se desgaste más rápidamente que los bordes.

Falta de alineación: La falta de alineación del vehículo provoca que la llanta se desgaste solo por uno de sus costados.

Desgaste excesivo: Las llantas con deterioro evidente en toda la cubierta o en una parte de ella, deben ser cambiadas inmediatamente.

Freno de emergencia: Una maniobra en la que se apliquen fuertemente los frenos del vehículo pueden provocar un deterioro inesperado en uno de los segmentos de la llanta y dejar huellas. Luego de una frenada de emergencia es importante revisar las llantas para determinen si es necesario el cambio.

Cortes: Objetos filudos, piedras u objetos en el terreno pueden provocar cortes en las llantas y dejarlas inservibles.

Daños de impacto: Un impacto contra un muro o un hueco, puede causar una deformación del neumático y en consecuencia afectar su rendimiento y condiciones de seguridad.

Fin de la viuda útil: No sólo los daños o el mal uso causan la necesidad de cambiar las llantas. El desgaste normal, hace que las franjas desaparezcan, señal de que están listas para un cambio.

Vibraciones al manejar: La vibración no es algo normal en el funcionamiento de un vehículo y sentirlas, es una clara señal de que algo tiene que ser revisado. En primera instancia es necesario verificar que el carro tenga una correcta alineación y que sus llantas estén en buen estado. No prestarle la atención necesaria a esta circunstancia puede causar un desgaste excesivo en las llantas y en la suspensión.

Fin de la viuda útil: No sólo los daños o el mal uso causan la necesidad de cambiar las llantas. El desgaste normal, hace que las franjas desaparezcan, señal de que están listas para un cambio.

La elección correcta

Una vez identificada la necesidad de cambiar las llantas del vehículo es importante hacer la elección correcta. Lo primero es elegir un lugar de confianza, que ofrezca las garantías necesarias y en donde existan varias posibilidades de marca, precio, tamaños, características.

¿Cuántas llantas son necesarias?

Los neumáticos inciden en el rendimiento y apariencia del vehículo, por eso los cuatro neumáticos deben ser lo más similares posible. Si sus neumáticos no coinciden, es posible que uno de los extremos de su vehículo no responda tan rápidamente como el otro y así será más difícil de controlar.