Bajo la convicción de que el estado nutricional de la población está ligado al avance y desarrollo de Guatemala, una de las acciones que realiza Cervecería Centro Americana, S.A. a través de su brazo social, Fundación Castillo Córdova es brindar porciones alimenticias altamente nutricionales en 40 escuelas del país, con lo cual beneficia a más de 4500 niños.

Lo anterior forma parte del Programa de Alimentación Escolar (PAE) el cual funciona durante el ciclo escolar y está orientado a mejorar la condición de niños y niñas, así como en apoyo a la primera infancia. Solo en el 2017, se brindaron casi 700 mil desayunos en instituciones educativas públicas ubicadas en Escuintla, Chiquimula, Zacapa, Santa Rosa, Sololá y Huehuetenango.

El PAE está conformado por dos componentes; uno es el de Desayunos escolares, que incluye a 19 escuelas en donde se provee un tiempo de comida caliente de acuerdo a los requerimientos establecidos por el Instituto de Nutrición de Centroamérica y Panamá (INCAP).

El otro componente es el Vaso de Incaparina, con el cual se dota de este alimento a niños en edad escolar de 21 escuelas de Huehuetenango. Ambos se realizan con el objetivo de asegurar la asistencia alimentaria y el mejoramiento de las condiciones de salud de los escolares.

“Para Fundación Castillo Córdova es prioridad mejorar el estado nutricional de la población, porque de esta forma se impacta también la capacidad en los estudios y la formación de las personas. En particular, el Programa de Alimentación Escolar nos ha permitido combinarlo con otros esfuerzos y hemos logrado resultados positivos e interrelacionados. Por ejemplo, la motivación de los niños para asistir a la escuela por sus alimentos redunda en la baja del índice de deserción”, explicó Mauricio Hernández, gerente administrativo de Fundación Castillo Córdova.

Más allá de la alimentación

Como complemento, el Programa de Alimentación Escolar toma en cuenta el entorno educativo de los estudiantes. Por eso, incluye el aspecto formativo que se lleva a cabo en las aulas por medio de pláticas relacionadas con higiene, salud preventiva y nutrición.  También organiza talleres para madres que participan voluntariamente en la preparación de los menús de los desayunos escolares de las escuelas en las que funciona el PAE y se aprovecha para capacitar en las intervenciones que han sido probadas por su efectividad contra el hambre crónica y que forman parte de la Ventana de los 1000 días.

Así mismo, ha contribuido a realizar mejoras en los servicios básicos de dichas escuelas, como construcciones, trabajos de remozamiento y pintura, reparaciones eléctricas, proyectos de recolección agua a través de depósitos y mejoramiento de cocinas. Esto se traduce en mejores ambientes educativos para los estudiantes.

El Programa de Alimentación Escolar ha evolucionado desde la creación de Fundación Castillo Córdova y en la actualidad cuenta con el apoyo de marcas como Incaparina y Protemás, por sus cualidades nutritivas.