En el año 2016, 195 países se pusieron de acuerdo para firmar el Acuerdo de París, un importante pacto para tratar de evitar un escenario apocalíptico de sequías, hambre y catástrofes naturales. Pero son muchas las voces que argumentan que este acuerdo se queda corto y no responde de manera contundente a las necesidades del planeta.

los expertos temen que la temperatura media de la Tierra aumente más de dos grados centígrados este siglo, unos niveles de cambio que se consideran superiores al margen mínimo de seguridad necesario para evitar las más tremendas consecuencias del calentamiento global.  De hecho, un estudio publicado este año en Nature Climate Change, dibujaba un panorama más terrorífico: según los autores, investigadores de la Universidad de Washington (EE.UU.), existe un 90% de probabilidades de que a finales del siglo XXI, la temperatura media del planeta haya aumentado 3,2 grados, mucho más del límite establecido en el pacto firmado en la capital francesa.

Sobra decir que los efectos de este acelerado calentamiento serán devastadores. Una gran cantidad especies tendrá que migrar hacia sitios más fríos, y muchas de ellas acabarán por sucumbir ante una pérdida irremediable de su hábitat. Las reservas de agua dulce del planeta peligran, y los ecosistemas de los polos cambian, y nuestra salud ya empieza a comprometerse. Tal es la magnitud de la tragedia que en una carta abierta publicada en Nature, seis destacados científicos y diplomáticos, entre ellos la ex jefa de clima de la ONU, Christiana Figueres, y el físico Stefan Rahmstorf, escribieron que el mundo tiene aproximadamente tres años antes de que se produzcan los peores efectos del cambio climático. Según explican, solo si se reducen las emisiones de forma permanentemente para 2020, evitaremos que las temperaturas globales alcancen un umbral irreversible.

¿Y estamos en el buen camino para salvarnos de la condena? Pese a que escuchemos diariamente noticias aterradoras y el nuevo jefe del mundo sea Donald Trump (que ha decidido sacar a Estados Unidos del Acuerdo de París), son muchos los organismos y países que, durante este año, han puesto su granito de arena para sembrar la esperanza en la recuperación del planeta. Estas son algunos de los titulares de 2017 que, quizá, nos acaben salvando de la quema.

La Tierra podría prescindir de combustibles fósiles en 2050

Al menos la mayoría de él. Con las políticas adecuadas, un análisis de la hoja de ruta renovable del mundo estima que a mediados de siglo, unas tres cuartas partes de los países del mundo podrían ser alimentados completamente por fuentes de energía renovables. Es decir, 139 países podrían funcionar con un 100% de energía eólica, hidráulica y solar en solo un poco más de tres décadas. Las posibilidades físicas son reales. ¿Estarán dispuestos a recorrer este camino quienes toman las decisiones?

Qinghai funcionó con energías renovables durante una semana

China es la sede de un masivo y contaminante sector industrial y de enormes ciudades superpobladas. No parece ser el agente más influyente en una reducción del calentamiento global, sin embargo, últimamente se coronoa, al menos en los medios de comunicación, como uno de los ejemplos en políticas de energías limpias. De hecho, el gigante asiático es uno de los mayores inversores en energía renovable, y como muestra, el funcionamiento de la provincia de Qinghai, de cinco millones de ciudadanos, exclusivamente con energía verde durante una semana completa en junio.

California vs Washington

Donald Trump es el dirigente menos necesario para una transición a las renovables, pero afortunadamente, todo el país que dirige no está de acuerdo con sus políticas en materia de medio ambiente. Como ejemplo, en mayo, California rompió un nuevo récord de energías renovables, con su red más grande obteniendo el 67,2% de su energía de fuentes renovables. Un 80% si se introduce en la ecuación la energía hidroeléctrica.

India se aleja del carbón

Una de las economías más cambiantes del mundo, India, es el tercer país emisor de gases que provocan el calentamiento global, detrás de China y Estados Unidos, pero a medida que se desarrolla el mercado de las energías renovables, esta nación masiva está abrazando el cambio y parece liderar globalmente el aprovechamiento de la energía solar y eólica. Este país asiático con enorme demanda de electricidad ha anunciado recientemente planes para cerrar más de 30 de sus minas de carbón y alejarse así paulatinamente del consumo de combustibles fósiles.

Pero además, el estado está decidido a hacer que la energía nuclear funcione a su favor. En la búsqueda de una alternativa eficiente para su gran demanda, científicos nucleares indios han estado trabajando en una gigantesca instalación nuclear en Kalpakkam, una ciudad a orillas de la Bahía de Bengala, cerca de Chennai. Se trata de un reactor nuclear de rápido crecimiento, una tecnología que el país ha estado desarrollando durante 27 años, comenzando con una instalación experimental llamada Fast-Breeder Test Reactor (FBTR). Este tipo de reactores son diferentes de las centrales nucleares convencionales, porque los neutrones que sostienen la reacción en cadena atómica viajan a velocidades más altas. ¿Y esto qué significa? Pues que es capaz de generar más combustible del que consume, extraen hasta un 70% más de energía que los reactores tradicionales, son más seguros y reducen los desechos radiactivos de larga duración.

Costa Rica usó solo energía limpia durante 300 días

Para una nación compuesta por alrededor de 5 millones de personas, es una hazaña bastante impresionante: el país centroamericano anunció en noviembre que el 100% de su generación de electricidad funcionaba con energías renovables durante de 300 días, rompiendo su récord anterior de 250 días en 2016, cuando dependió de las energías renovable en un 98,12 %.

Alemania convierte una mina de carbón en una batería de energía renovable

Las infraestructuras de la industria del carbón alrededor del mundo son masivas. A medida que el mundo avanza en el camino del reciclaje y las fuentes renovables de energía, el abandono de minas, fábricas y otras construcciones resulta paradójico. Por ello, Alemania está anunciando planes para convertir una de sus antiguas minas de carbón en el noroeste del país en una gigantesca estación de baterías para almacenar energía hidroeléctrica, con la idea de que se beneficien de esta energía unas 400.000 viviendas.

China construye una granja solar en forma de panda gigante

Y volvemos al país del oso panda. Animal protegido donde los haya, al que el país ha homenajeado construyendo una masiva granja solar de 248 acres con su forma. La isnstalación se encuentra en Datong, y sus fabricantes dicen que podrá producir 3,2 mil millones de kilovatios-hora de energía solar en 25 años. Y la idea es construir más pandas solares en un futuro.

Además, aunque el gigante asiático tiene los paneles solares más grandes del planeta (con potencias de hasta 850 MW), la empresa proveedora de energía fotovoltaica Sungrow ha anunciado la puesta en marcha de la planta solar flotante más grande del mundo, de 40 MW, desplegada en la ciudad de Huinan, sobre una antigua mina de carbón inundada por el clima lluvioso, en una suerte de ‘laguna’ de una profundidad de entre 4 y 10 metros.

Ahora, todas las esperanzas están puestas en 2018, esperemos de corazón que nadie se termine de leer la recopilación del año que viene, porque sea tan larga que aburra.