Los probióticos descubiertos por el Zoólogo y Microbiólogo Ruso Élie Metchnikoff, premio Nobel de Medicina en 1908 quien laboraba en el Instituto Pasteur, observo que en Bulgaria mucha gente era muy longeva y descubrió que su dieta era alta en verduras y yogurt. 

En 1965 Lilly y Stillwell utilizaron la palabra probiótico, o “a favor de la vida” (derivada de los vocablos en latin pro – que significa por o a favor de y del vocablo griego bios – que significa vida) para referirse a éstos microorganismos.

En 1998 el ILSI (International Life Science Institute, de la Unión Europea) en Bruselas y la FAO en el 2001 definieron a los Probióticos como “microorganismos vivos, que cuando son ingeridos en cantidades suficientes, tienen efectos beneficiosos sobre la salud”, lo que va más allá de los efectos nutricionales convencionales.  Colonizan el intestino previniendo el alojamiento de bacterias patógenas.

Su función está orientada a diversas áreas del organismo pero especialmente al sistema gástrico y al sistema inmune, ya que forman una línea de defensa en el sistema digestivo y al hacerlo, ayudan a mejorar la digestión y la absorción de la comida, además de estimular y respaldar al sistema inmune.

Son organismos vivos (bacterias o levaduras de la flora intestinal) que resultan beneficiosos para la salud.

La flora intestinal en sí, esa variedad de bacterias amigables son los probióticos y a pesar de que han sido extensamente estudiados, todavía se desconoce de forma precisa su mecanismo de acción, distinto en función del huésped (persona que los consume) y según el tipo de probióticos. De las acciones más relevantes de estos microorganismos destaca la competencia con los patógenos intestinales por la adhesión al epitelio intestinal, la producción y secreción de sustancias antimicrobianas que inhiben y destruyen a los patógenos y una gran variedad de acciones sobre la respuesta inmunitaria.

La pérdida del equilibrio entre bacterias beneficiosas y nocivas de la microflora intestinal significa una predisposición a padecer infecciones y enfermedades inmunoinflamatorias y, en este sentido, los probióticos ayudan a mantener esta armonía.

Seguridad

Los probióticos más estudiados son los lactobacilos y las bifidobacterias, se ha encontrado que además de su eficacia, una de las principales ventajas es su perfil de seguridad, ya que los efectos adversos asociados a su administración son prácticamente nulos.

Beneficios

La eficacia de los probióticos se ha demostrado ya en algunas enfermedades del aparato digestivo de origen infeccioso e inflamatorio como:

  • Mejorar la digestión y la regularidad intestinal
  • Reducir la inflamación y molestias en el estomago
  • Mejorar la tolerancia a la lactosa,
  • Contribuyen contra las gastroenteritis agudas infantiles
  • Benefician contra las diarreas provocadas por antibióticos
  • otras patologías como la enfermedad inflamatoria intestinal (colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn), se han efectuado algunos estudios como terapia complementaria al tratamiento convencional en los brotes agudos de la enfermedad y actualmente se están llevando a cabo algunos ensayos para evaluar la eficacia de los probióticos en monoterapia.

El síndrome del intestino irritable es otra de las patologías sobre la que se están llevando a cabo investigaciones y, en esta línea, la aportación lograda por estudios recientemente publicados, aporta una vía de esperanza en el tratamiento de esta enfermedad.

Otros beneficios de mantener saludable nuestra flora bacteriana a través del consumo de probióticos son:

  • Mejorar la tolerancia a la fermentación, por lo tanto, reducen la posibilidad de alergias alimentarias.
  • la producción bacteriana de Vitamina B-12 y Ácido Fólico, necesarios para el correcto funcionamiento de nuestro sistema Nervioso. Así como también de Vitamina K que es indispensable para la buena coagulación de la sangre.

Cada capsula de Ultra 25 Probiotic Complex aporta el equivalente de 10 Yogurts con probióticos.  Por lo que son la opción diaria para el excelente mantenimiento de la flora intestinal.

Fuente: Carlos Anleu Gonzalez, Psicólogo Deportivo y Experto en Suplementos GNC.