El día de hoy en Conferencia de Prensa se presentó  “Un millón de rosarios por la paz”, dicha iniciativa busca unir a los guatemaltecos en una oración permanente y consecutiva del Santísimo Rosario, venerando a la Virgen María rogando su intercesión para lograr la paz en Guatemala.

“Un millón de rosarios por la paz”, nace de la necesidad de crear en los guatemaltecos un vínculo de responsabilidad y fe, con el fin de lograr que la sociedad se una en un fin común, que los haga permanecer unidos y los invite a ser parte de un gran grupo de católicas y católicos que veneran a la Virgen Santísima y que cumpliendo cada 7 de cada mes con la poderosa oración que más los acerca a ella, rueguen por la paz tanto personal, como con el prójimo y especialmente con Dios.

Por ello, puntualizó el Padre Manuel Abac, representante de esta iniciativa, “lo que buscamos el lograr integrar a 1 millón de personas rezando al mismo tiempo el Santo Rosario, para concientizar sobre la labor espiritual y social de todos, para lograr la paz en la sociedad guatemalteca”

La Iglesia Católica quiere ponerse en marcha con acciones concretas para gestar una sociedad mejor. Ante la situación de violencia y falta de amor al prójimo que vivimos en nuestra patria, resultado de muchos factores, entre ellos, la falta de educación, de oportunidades laborales, el egoísmo, la ausencia de valores morales y religiosos, y muchos otros, nos exige acciones de diversas vías, en el campo religioso, político, social,  judicial, etc.  Pero la acción más importante es el incremento de nuestra vida en oración, y de ello planteamos el proyecto “Un millón de rosarios por la paz”.

El objetivo es lograr que el 7 de octubre del 2018 UN MILLON DE PERSONAS recen juntos el Santo Rosario, por la paz de Guatemala.

Para formar parte de esta gran iniciativa únicamente deberá comunicarse a los teléfonos: 2366-3972, 2245-3800 y el 2332-0849 y recibirán gratuitamente su rosario, y acompañarnos ya sea de forma individual, en familia, en grupos de vecinos, comunidades, hermandades y movimientos religiosos todos los días 7 de cada mes a las 6:30 de la tarde, y  pidamos a Nuestra Amada Virgen María que nos conceda la gracia de vivir en paz, no olvidando que lo importante es “tener paz conmigo mismo, con el prójimo y con Dios”.